El prelacado es mucho más interesante que el lacado de productos terminados, porque el procese de recubrimiento en continuo con rodillos sobre la chapa en plano es muy eficiente. - El metal lacado es el resultado de un proceso de limpieza, tratamiento previo y recubrimiento de la chapa metálica en continuo. Estas operaciones y la operación de fijación del recubrimiento son más eficaces y permiten obtener productos más uniformes y de mejor calidad que los productos recubiertos en fin de transformación.
- El proceso de lacado en continuo permite controlar rigurosamente la operación de recubrimiento, para garantizar acabados de gran calidad, uniformes y de características invariables en toda la producción. Aunque el recubrimiento es más fino, la chapa prelacada generalmente dura más que una pieza equivalente recubierta ulteriormente.
- El aluminio y el acero recubiertos para aplicaciones a descubierto en lugares con condiciones meteorológicas muy desfavorables duran mucho tiempo, con garantías de hasta 40 años, lo que significa que prácticamente no hay problemas de reparación del lacado y posible reemplazo. El lacado en continuo reduce, incluso permite evitar completamente, las operaciones de mantenimiento.
La chapa de aluminio o acero lacada constituye una opción interesante desde el punto de vista del diseño, para todas las aplicaciones. El metal tiene propiedades inherentes de resistencia en relación con el peso y las nuevas aleaciones de acero y aluminio que la industria está desarrollando continuamente también están disponibles con recubrimiento.
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