Unión de dos piezas de metal lacado

La industria ha puesto a punto muchos métodos especialmente para la chapa recubierta, algunos nuevos y otros adaptados de las técnicas tradicionales.

Las principales técnicas de unión son las siguientes:

  • unión mecánica
  • unión integral
  • unión mediante adhesivos
  • unión por soldadura

Unión mecánica

El metal recubierto se trabaja generalmente como la chapa corriente si se utilizan sujeciones mecánicas (tornillos, pernos o remaches). Si se trata de paneles que posiblemente habrá que desmontar ulteriormente, por ejemplo la cubierta posterior de electrodomésticos o lectores de DVD, se utilizan normalmente tornillos para sujetar las piezas. Los remaches se utilizan frecuentemente, en particular los que se fijan por un solo lado, los remaches prisioneros y, cada vez más, los remaches autoperforantes, particularmente adaptados al metal lacado porque evitan el riesgo de dañar la superficie en operaciones de taladrado.


Técnicas de unión integral

Existen varias técnicas para unir piezas de metal lacado de forma integral por manipulación mecánica. La más sencilla consiste en enganchar las piezas mediante el laminando de dos secciones adyacentes, con muchas posibilidades en cuanto a la forma. Si se utiliza el método de unión por plegado, las piezas se superponen ligeramente. Esta unión consiste generalmente en un reborde formado sobre el reverso, para que la cara de la chapa no tenga ninguna irregularidad. Se han creado herramientas especiales (Eckold, Tog-L-Loc y Tox) para enganchar automáticamente la chapa metálica recubierta en continuo. El aspecto es similar al remachado, pero en este caso la unión se forma con la misma chapa.


Unión mediante adhesivos

La unión por adhesivos conviene perfectamente para el metal lacado porque la superficie limpia de la chapa constituye un soporte ideal para distintos adhesivos. Por eso es una técnica frecuente para unir el metal recubierto. Sin embargo, en el diseño habrá que tener presente que la unión mediante adhesivos será más eficaz cuanto más grande sea la superficie en contacto. Otro aspecto importante a considerar en el diseño es la naturaleza de los esfuerzos en la aplicación, para determinar si la unión mediante adhesivo es apropiada (conviene para los esfuerzos de tensión, compresión y transversales). En muchos casos las piezas de metal lacado se pueden unir perfectamente utilizando cinta doble adhesiva sensible a la presión, que aplica exactamente la cantidad de adhesivo necesaria. Algunos recubrimientos para aplicación en continuo incorporan un adhesivo de activación térmica, y la industria ha descubierto rápidamente muchas aplicaciones.


Unión por soldadura

En principio, dos piezas de metal lacado no pueden unirse mediante soldadura común, por tres motivos: primero, porque el recubrimiento no es generalmente un conductor suficiente para la soldadura por resistencia; segundo, porque el calor que produce la soldadura destruye generalmente el recubrimiento alrededor; y tercero, porque el recubrimiento puede debilitar la soldadura. Sin embargo, hay excepciones y existen técnicas de soldadura muy utilizadas con metal lacado.

Algunos tipos de metal recubierto son "soldables", es decir, tienen un recubrimiento con la conductividad adecuada que permite emplear la técnica de soldadura por resistencia. Ese recubrimiento es frecuentemente la imprimación de protección contra la corrosión, sobre la que se aplicará ulteriormente un recubrimiento de acabado.

En principio no se utiliza la soldadura de arco, porque las elevadas temperaturas destruyen el recubrimiento. En algunos casos se retira por medios mecánicos el recubrimiento alrededor del punto de unión para utilizar esta forma de soldadura. Se suele preferir la soldadura a tope y no en superposición, porque la superficie que es necesario descubrir es menor. La soldadura por láser es una alternativa más interesante porque el calor en este caso sólo daña unos cuantos milímetros a los lados.

La industria puede utilizar la soldadura eléctrica por descarga y otras formas de soldadura para unir espárragos o salientes a una chapa de metal recubierto. Si se trabaja sobre el reverso, muchas veces no quedan huellas visibles sobre el recubrimiento. Por eso se utiliza frecuentemente para soldar elementos de rigidez y cabezas de pernos sobre el reverso de piezas de metal lacado.


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