Ventajas del metal prelacado en la construcción

Solución sostenible

El arquitecto y el constructor pueden reducir al mínimo el volumen y el peso de materiales optando por el metal prelacado. La disminución de recursos necesarios para transformar los materiales y la reducción del volumen transportado supone una reducción de costes generales y de emisiones de CO2.

Además, el metal prelacado es totalmente reciclable. El material puede desmontarse para reutilización o reciclaje al final de la vida útil de un edificio metálico. Lo que hacemos es tomar prestado metal para levantar un edificio, sin desperdiciar nada.

Aislamiento térmico

Los muros protegen un edificio de la lluvia, el viento, el frío y la radiación solar. El aislamiento térmico reduce los costes de calefacción y climatización al controlar las pérdidas de calor durante el invierno y la aportación durante el verano.

La industria puede producir sistemas de revestimientos y de cubiertas en metal prelacado con el mejor nivel de aislamiento térmico para realizar cerramientos muy eficientes.

Aislamiento acústico

Un aislamiento acústico mejora considerablemente la calidad de vida y contribuye así a realizar una solución sostenible.
El metal prelacado se combina con otros materiales (tableros de cartón de yeso, tableros de espuma de plástico, lana mineral y bandas de obturación de polietileno) para realizar elementos que satisfacen cualquier nivel de aislamiento acústico necesario.

Resistencia al fuego

Los requisitos de resistencia al fuego pueden ser muy diferentes según el tipo de edificio y la situación geográfica. Los sistemas de revestimiento mural y de tejados de metal prelacado permiten responder a las más altas exigencias.

El metal prelacado es la solución por excelencia, ya que el metal constituye una barrera cortafuego eficaz y la capa de pintura es insignificante en la masa combustible.

Resistencia a la corrosión

Sabiendo que todos los materiales se degradan a la intemperie, es importante proteger el metal de la corrosión. El revestimiento de la chapa prelacada contribuye a la gran duración del producto, que en algunos casos se garantiza para más de 30 años al aire libre.

En los elementos de metal prelacado se combinan las propiedades de distintos productos para conseguir la mejor protección:  el soporte metálico, el tratamiento de superficie metálico (en el caso del acero) y el revestimiento orgánico. Las pruebas han demostrado que el metal prelacado siempre es más resistente a la corrosión que una chapa lacada posteriormente.

Edificios pasivos

La noción de "edificio pasivo" supone una gestión total de la energía y la adopción de medidas para calentar o enfriar los espacios sin consumo de energía o sólo con una aportación mínima. Es posible reducir fuertemente el consumo de energía con medidas de diseño y planificación, aprovechando (o evitando) los elementos naturales: radiación solar, vientos cálidos o frescos, la nieve, la lluvia y los vientos fríos. Estas medidas tienen dos efectos considerables: mayor confort para las personas y disminución de emisiones de gases de efecto invernadero.
Los sistemas de revestimientos y de tejados en metal prelacado pueden contribuir al carácter pasivo de un edificio. En efecto, el metal constituye una barrera ligera e impermeable que permite explotar las funciones del material aislante y la masa térmica. La baja masa térmica del metal prelacado es una consideración importante porque el constructor puede disponer las estructuras con alta masa térmica de forma conveniente, con las debidas precauciones para evitar un aumento excesivo de la temperatura, y utilizar estos materiales de mayor termosensibilidad donde sea necesario.

Facilidad de adaptación

La facilidad de adaptación es otro criterio de diseño que debe incorporarse en la construcción, para evitar la obsolescencia de un edificio a corto plazo, gracias a la posibilidad de adaptación a condiciones nuevas o imprevistas en el futuro.

Los sistemas de construcción que incorporan metal prelacado permiten adaptar fácilmente un edificio. Las propiedades de los metales ofrecen muchas posibilidades y es fácil reconfigurar los tabiques metálicos a una nueva utilización de los espacios..

Facilidad de instalación

La etapa más compleja de un proyecto es traducir el diseño en una realización material. La construcción con elementos de metal prelacado se hace en seco sin pérdida de tiempo. Los elementos de revestimiento se fabrican a medida y pueden montarse directamente. El cerramiento de un edificio se realiza en poco tiempo con estos elementos que cubren una superficie importante individualmente.